• Por qué consultar un psi?

    Un psi puede ser consultado por razones muy diversas. En general, uno decide realizar una consulta psicológica porque se da cuenta que hay algo en la vida que anda mal, que no funciona bien, que hace sufrir. Pero aunque el sufrimiento no sea forzosamente sin límites, tiene facetas tan múltiples y variadas que es imposible poder resumirlas en una razón única y precisa. Por otra parte, es también sabido que algunas personas se preguntas si tienen "derecho" a quejarse y a sufrir de lo que sufren, como si fuera poca cosa en comparación con otros sufrimientos que suponen que son más importantes o más nobles. Pero no hay que olvidar que el sufrimiento, como el dolor, es algo único e incomunicable, y que se vuelve tanto más difícil de soportar cuando no es posible ponerlo en palabras, o al menos tratar de decirlo. Podemos situar de este modo las diferentes formas que puede tomar lo que se convierte en imposible de soportar.

    Por cierto, se podrían realizar listas interminables para describir los diferentes motivos de consulta posible. Y tanto más que no existe verdaderamente una buena, y sobre todo una mala, razón para tomar la decisión de iniciar un trabajo terapéutico. Ya que se trata de una cuestión subjetiva. Pero voy a tratar de limitarme a describir esencialmente lo que mis pacientes me han enseñado sobre el dolor y el sufrimiento psíquico. Ya sea que este sufrimiento esté ligado a síntomas psíquicos precisos, a la angustia, a dificultades de relación con los otros, a dudas o a problemas existenciales, adicciones, dificultades profesionales, fracasos amorosos, etc. 

    La angustia, el estrés, la ansiedad

    Uno puede decidir que es necesario consultar un psi porque está angustiado, estresado, mal consigo mismo. En este registro se puede situar toda una paleta, más o menos negra o más o menos gris, que va desde las crisis de angustia, las crisis de pánico, a una ansiedad generalizada, o más o menos difusa, que a veces se relaciona con un problema de estima propia, de falta de confianza en sí mismo o de timidez. La angustia, el estrés, la ansiedad, la tensión excesiva, y a veces intolerable, sont pues diferentes modalidades de afecto que pueden conducir a una persona a iniciar un trabajo psicoterapéutico o un psicoanálisis.

    Las dificultades de relación

    Darse cuenta de que las relaciones con los otros son problemáticas, difíciles, causa de desgarramientos, de conflictos, de cólera, incluso de odio, puede ser fuente de un gran sufrimiento et de interrogaciones múltiples. Las dificultades de relación se manifiestan a menudo en el seno de la familia, en la relación padres/hijos, en la relación de pareja, como así también en las relaciones de amistad, en las relaciones profesionales, etc. Pero también se puede sufrir por la falta de relación, es decir sufrir de soledad, de sentirse aislado, solo, sin lazos. Para decirlo brevemente, se puede sufrir de la dificultad para entablar o guardar las relaciones, como se puede sufrir por una ruptura amorosa. De manera más amplia, también se puede sufrir de una dificultad de adaptación social.

    La angustia y el sufrimiento ligados a acontecimientos de vida

    Diversas pruebas de la vida nos pueden llevar a una situación de angustia y desasosiego tan grandes que en ciertos momentos puede ser importante consultar a un profesional. Situaciones tales, como por ejemplo, un doloroso fracaso, sobre todo cuando se siente que las situaciones de fracaso se repiten siempre de un modo similar, una ruptura desgarradora, ruptura amorosa u otra, un duelo, una pérdida importante, pérdida de una relación, de un trabajo, de un puesto, etc.
    Es entonces frecuente decidir hacer una psicoterapia porque acontecimientos penosos o traumáticos han perturbado en demasía nuestro equilibrio y nuestra capacidad de respuesta à los riesgos aleatorios de la vida. Y esto puede ocurrir sin que antes nos hayamos sentido vulnerables ni frágiles. Pero también es frecuente decidirse a consultar un psi porque uno se siento obstaculizado por síntomas característicos...

    Las ideas, impulsiones y actos obsesivos

    Las obsesiones y compulsiones se sitúan en general en el marco de la neurosis obsesiva (algunos hablan de TOC, Trastorno Obsesivo Compulsivo). Uno se siente atormentado por ideas que se imponen a la mente, que no nos dejan tranquilo, que nos torturan. Puede aparecer el miedo de que ocurra una desgracia, de que por ejemplo le pase algo a una persona querida, celos enfermizos, miedo de hacer algo que uno no quiere hacer y que uno considera inconveniente, absurdo, malo... El sentimiento de no vivir realmente su propia vida, sus propios sentimientos, su deseo...

    La fobia, el miedo fuera de control

    La fobia, es considerado como un miedo irracional que de golpe puede paralizar y perturbar totalmente nuestra vida. ¿Cuáles son las fobias por las que más a menudo se consulta? La fobia del metro, del avión, de los trenes... Pero también las fobias de relación, como las llamadas fobias sociales o la fobia escolar. Existen fobias más o menos comunes y fobias más o menos incapacitantes. Pero no tiene mucho interés realizar una descripción minuciosa de todos los tipos de fobia en función de sus objetos, como por ejemplo la fobia a las arañas, la agorafobia, la claustrofobia, la fobia de esto o de aquello. De lo que se trata es más bien de poder captar la estructura común. Pues es de esto que depende poder tratarlas de manera eficaz.

    La depresión y los trastornos del humor

    La depresión ha tomado socialmente tal magnitud que se ha vuelto un motivo frecuente de consulta psicológica. Pero, a menos de que nos situemos únicamente en la perspectiva de un tratamiento farmacológico, a veces necesario, hay que tener en cuenta el hecho de que los llamados trastornos depresivos engloban problemáticas muy heterogéneas, que van desde el hecho de sentirse un poco "deprimido", pasando por las depresiones post-parto, por ejemplo, a formas graves de la psicosis maníaco-depresiva o de la melancolía. Esto quiere decir que el diagnóstico de depresión debe ser afinado si se quiere tratar de manera adecuada el sufrimiento de un sujeto que se siente afectado por este "trastorno del humor" a veces extremadamente doloroso y devastador.

    Las diferentes problemáticas ligadas al cuerpo

    Les troubles du comportement alimentaire (anorexie, boulimie, etc.) peuvent parfois avoir des conséquences très graves et sont un motif fréquent de consultation.
    Les troubles du sommeil, les insomnies, l'épuisement, la fatigue, ne sont en général abordés en psychothérapie que lorsqu'ils se présentent associés à d'autres problématiques.
    Les troubles fonctionnels du corps, comme les troubles fonctionnels du système intestinal ou du système digestif, certaines maladies dites psychosomatiques, comme les maladies de la peau (psoriasis, etc.), certaines douleurs corporelles dont les médecins ne trouvent pas la cause et qui ont une origine psychogène, peuvent aussi être des motifs de consultation en psychothérapie.
     

    El sufrimiento ligado al trabajo

    Las manifestaciones de sufrimiento en el medio profesional se extienden mucho más allá de las manifestaciones de esfuerzo excesivo, de agotamiento o de estrés ligados al trabajo. En realidad producen un impacto importante sobre todas las esferas de la vida de la persona afectada. El sufrimiento ligado al trabajo es correlativo a una fragilización de la relación con los otros, de los recursos subjetivos, de la estima de si mismo.
    Toda una serie de términos, más o menos mediáticos, han servido para nombrar estas situaciones de desgarramiento subjetivo ligadas al sufrimiento en el trabajo: burn-out, acoso, maltrato profesional, conflictos en el trabajo, fracaso profesional, etc. El impacto subjetivo de estas problemáticas, los sufrimientos que ellas producen, las interrogaciones que suscitan, son un motivo frecuente de consulta.

    Las conductas de dependencia

    Adicciones, dependencias, toxicomanías, ponen en juego un objeto, un producto, una actividad, una relación. Llevan por ese medio a experimentar también el aspecto irrepremible de ciertos comportamientos y la violencia imperativa de ciertas reacciones del cuerpo.
    El sentimiento de falta es central en el estado de dependencia. La falta parece así haber encontrado su objeto. En efecto, en las dependencias a las drogas, al alcohol, a la comida... en las dependencias a los juegos (videojuegos, juegos de azar...), en las dependencias a las nuevas tecnologías (internet, teléfono, tablets...), el objeto se vuelve fijo e invariable.
    Más allá del elemento "exterior" que parece a veces acaparar de ese modo toda la energía vital, es la falla "interior", la falla del deseo y de la voluntad, la que puede llegar a permitir que se introduzca una interrogación subjetiva. La apertura a un espacio de psicoterapia puede entonces volverse posible, y permite volver a esperar que la falta se ligue de nuevo con el desplazamiento del deseo.