• Psicoterapia
  • Psicoterapia

    En el sentido corriente del término, la psicoterapia supone un conjunto de prácticas cuyo objetivo común es ocuparse de diferentes formas de sufrimiento que pueden manifestarse en distintos momentos de la vida. Este sufrimiento puede ser psíquico, es decir un sufrimiento que es propia a la dimensión llamada psicológica o mental. Pero también puede tratarse de un sufrimiento somático. La psicoterapia debe pues ser considerada como un tratamiento, una cura – como lo implica la noción de terapia – de esas formas de sufrimiento, utilizando medios psicológicos.

    Se espera pues de una psicoterapia una transformación, un cambio, un alivio. Incluso a veces lo que se espera es del orden de una liberación. En todo caso, se espera una solución que permita disminuir la dimension de malestar y de aliviar así el peso que se ha vuelto demasiado difícil de seguir cargando.

    Iniciar una psicoterapia puede entonces ayudar a sobrepasar los efectos negativos de un traumatismo, a desanudar un conflicto psíquico o a afrontar una situación que se ha vuelto demasiado intolerable.

    ¿Cuál es es buen momento para comenzar una psicoterapia?
    Podemos decir que el momento propicio para iniciar una psicoterapia depende de varios criterios. Puede depender del grado de sufrimiento subjetivo que sea soportable. Ese momento puede también depender del hecho de empezar a asumir que ya es tiempo de darse una oportunidad de empezar a salir de ese estado de sufrimiento, de ese sentimiento de no poder encontrar una salida. También puede depender de las preguntas que uno se hace, y que pueden a veces venir a cuestionar toda nuestra existencia, y de las respuestas que se espera poder encontrar para poder avanzar.

    Una psicoterapia puede por lo tanto iniciarse en cualquier momento de la vida. Es por eso que se propone psicoterapia para niños, para adolescentes y para adultos