• Psicoterapia de adultos

    ¿Cuál es la particularidad de la psicoterapia de adultos en relación a la psicoterapia de niños o a la psicoterapia de adolescentes? Una de las particularidades más importantes es que el adulto debe en principio poder decidir por si mismo que es para él el momento de iniciar una psicoterapia. Se espera de un adulto que pueda decidir por si mismo que es necesario iniciar un tratamiento, que encuentre los medio para hacerlo y que manifieste una demanda. Ese es, digamos, el caso ideal. Porque en verdad en muchas situaciones, por detrás de esta demanda hay un otro, o otros, que incitan al sujeto a dar un paso que él no está a veces verdaderamente dispuesto a dar.

    De cualquier manera, una de las primeras cosas que deben ser abordadas en una relación terapéutica, antes de poder tratar los síntomas, es tratar de delimitar la dimensión de la demanda. ¿Qué se busca, qué es lo que se quiere a través de la demanda? Esta manera de situar una nueva perspectiva puede a veces cambiar incluso la base inicial de un tratamiento y permite encauzar el trabajo terapéutico de manera sólida.

    Es importante recordar que el espacio terapéutico debe ser un espacio neutral, benévolo, sin juicios, estrictamente confidencial, en el cual uno debe sentirse en confianza. Es por esto que es necesario que el espacio terapéutico se encuentre protegido por el secreto profesional y las reglas de confidencialidad más estrictas. El espacio terapéutico es un espacio de escucha y un espacio de palabra en el cual se debe poder abordar las dificultades personales sin sentirse limitado por el miedo a ser juzgado. Estas condiciones son necesarias para que la palabra, a través de todo lo que podrá ser abordado en el trabajo de la cura, pueda tomar toda su dimensión terapéutica.